Amores minúsculos

No hay amor pequeño

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“Amores minúsculos”, de Alfonso Casas

amores-minusculos¿Te has enamorado de alguien y no le has dicho nada? ¿Has encontrado a alguien, le has mirado, has entendido que era lo que querías pero sabías que era imposible? ¿Has vivido una historia de amor que no te esperabas? Si a todas esas respuestas habéis contestado afirmativamente, bienvenidos a la humanidad. Y, de paso, bienvenidos a un Amores minúsculos, no sólo una novela gráfica sino también un paseo agradable a veces, tierno en ocasiones y duro en otras, donde el amor será el protagonista y donde nosotros, los lectores que pasamos los ojos por sus viñetas, intentaremos contener durante algunos segundos la respiración cuando una palabra, o una simple mirada de alguno de los protagonistas nos recuerde que aquellas historias de amor que se crean en las calles de cualquier ciudad de mundo pasean con nosotros mientras el tiempo no se detiene. El amor, tan universal como jodido a veces. Un sentimiento al que siempre volvemos, ante el que caemos para levantarnos después. Una emoción convertida en libro, pero también en obra de teatro, en novela gráfica, y en todas y cada una de las expresiones que nos hacen emocionarnos quizás sin pretenderlo o tal vez queriéndolo a toda costa, mientras el corazón, ese órgano que ha ejemplificado a la perfección lo que llegamos a sentir por alguien. Un juego entre lágrimas y palpitaciones que nos convierte, ahora sí, en personajes de una ficción para la que, quizás, no estemos preparados para combatir.

Varias historias se entrecruzan en la Barcelona de nuestros días. Varias historias de amor que, no por minúsculas, tienen menor importancia. Porque al igual que las calles mantienen su vida día a día en una ciudad cualquiera, el amor es como la energía: ni se crea ni se destruye, solo nos transforma.

Que a estas alturas muchos de nosotros conocemos a Alfonso Casas es una obviedad. Si no es por esta obra, lo habremos encontrado navegando por las redes sociales y nos habremos encontrado dibujando una sonrisa ante aquellas frases que nos regala en alguna de sus creaciones. Pero más allá de nuestro conocer y alabar su trabajo, resulta que el que suscribe cae en las redes de Amores minúsculo tiempo después de haber sido editada – aunque ahora lo hace en una edición especial – y cuando el éxito ya ha llegado. La lectura de una novela gráfica, o de un cómic, siempre ha llevado a su alrededor una complicación con respecto a las novelas tradicionales: la combinación entre imagen y texto puede conseguir que una historia se convierta en un clásico, en algo a lo que regresar una y otra vez, o todo lo contrario, convirtiendo la experiencia en una especie de paseo extraño con el que no conseguiremos conectar. ¿Cómo consigue, por tanto, esta obra crear esa conexión entre lector y obra? La respuesta, aunque no sencilla, es evidente: porque tanto las viñetas como el texto apelan a todos nosotros, a nuestras vidas, a esa realidad que todos sentimos y que tan bien se reflejan aquí. El amor, decía al principio, que tan universal es y que aparece en los rincones que menos sospechamos. Una emoción, una fuerza, una historia que genera otras historias, que al igual que en los protagonistas de estas historias es el mundo para alguien o, simplemente, el silencio que no queremos escuchar.

Poco importa quiénes seamos. Nada tendrá relevancia cuando se trate de sentir. Uno intentará estar preparado, pero no llegará nunca a entenderlo. Porque amar es una incógnita, y nosotros los protagonistas en una ecuación difícil de resolver. Amores minúsculos es el día a día, es tú y yo cuando nos conocimos, e incluso tú y yo cuando todo terminó y no entendimos muy bien el por qué. Y es que las historias de amor no siempre acaban como uno quiere, o como uno cree necesitar, o como el mundo lleva intentando hacernos creer tanto tiempo. Alfonso Casas nos lleva a través de estas historias de amor por esos escondites, por esas emociones que son las que, como un email que no te esperes, llegan para colocar alguna pieza más en el puzzle de toda una vida. Y es que, ¿por qué sólo nos quedamos con el que creemos el amor de nuestra vida? ¿Por qué no entender que, los amores sobre los que paseamos, aquellos que van y vienen, tienen la misma importancia? Al fin y al cabo, como bien dice el autor, el amor es eso que te ocurre mientras tú esperas el definitivo.

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1 comentario en Amores minúsculos

  1. Muchas respuestas afirmativas a tus preguntas. ME encanta el libro, se ve precioso.
    Me lo apunto (pa variar)
    Besotes.

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