Carrie

El origen

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“Carrie”, de Stephen King

CarrieEl origen. Siempre quise ir al origen, pero se resistía. Prioridades, alternativas atractivas, novedades del prolífico escritor me hicieron no buscar con atención el principio de todo. Pero cual tarea pendiente desplazada a nivel de subconsciente, Carrie apareció justo donde debía, en un estante alto, casi escondido de una librería de segunda mano. Los destellos dorados de una edición antigua de colección me atrajeron y devolvió a mi conciencia el interés aplazado de años atrás, aquellos tiempos en los que me atreví sin especial ánimo a descubrir al rey del terror. No sólo me lo llevé sin contemplaciones, además ha significado mi huida personal de este verano hacia la única lectura libre de actualidad y de lectores ávidos de conocerla. Sólo por ello, merece una reseña.

Carrie fue publicada en 1974, algunos no estábamos ni en periodo de cocción y sin embargo no me ha parecido obsoleta en su lenguaje ni en la manera de construir la trama, justo lo contrario. Quién le iba a decir a Stephen King por aquellos entonces que la palabra “bulling” iba a concretar todo aquello que él relataba en una novela completa. Sólo nos ha faltado inventar otra palabra que incluyera la telequinesia maligna como respuesta al acoso… Es mucho inventar, nos quedamos con Carrie.

En un pueblo de Maine, Chamberlain, una chica de dieciséis años vive desplazada, atormentada en el instituto ante los agravios de sus compañeras que la vilipendian y refuerzan su propia imagen de “bicho raro”, en casa el asunto cambia, empeora. Sufre los designios de una madre fanática de la iglesia metodista que la mantiene apartada de cualquier relación social y cuyos métodos educativos se basan en encerrarla días completos en un armario mientras reza. Grotesco, repugnante y como cualquier situación a la que uno está habituado, aceptable para ella. Pero todo cambia cuando Carrie, en las duchas comunes del instituto tiene a destiempo la menarquía. Nadie le ha hablado de ello ni nada relacionado con la sexualidad. Piensa que se está desangrando, y ante el ataque de pánico que sufre, sus compañeras se burlan en corro provocando el principio de todo, sus poderes telequinésicos se descontrolan y ocurre la primera catástrofe. A partir de ahí algo empieza a cambiar en Carrie, quiere tener la oportunidad de ser una más, identificarse con el grupo y dejar de ser la rara. Planta cara a su madre y decide ir al baile fin de curso. Lo que no intuye es que esa aparente normalidad a la que se está acercando tiene un doble fondo. Le están preparando otra encerrona que la desbordará, que hará caer todo su poder sobre el pueblo de Chamberlain ante el fracaso y la humillación perpetrada, el padecimiento del débil en contraposición a la venganza definitiva.

Puede parecer un libro para adolescentes, simple, de argumento de telefilm. Pues nada de eso. Su estructura es cuanto menos original, basada en recortes de noticias (ficticias por supuesto), extractos de la investigación policial y entrevistas a testigos directos muchos años después de lo ocurrido. Lo acompaña esa confusión propia de la escritura de King para transmitir los pensamientos desordenados y ansiógenos de sus personajes. Ese es el verdadero sentido de la novela, el que nos mete el escalofrío intracutáneo made in King. No es terror monstruoso, no es miedo perceptible, es… Stephen King.

Admito que es el libro más ligero que he leído del autor, más fácil por así decirlo, tendrá algo que ver que tenga poco más de doscientas cincuenta páginas frente a las más de mil de It, por poner un ejemplo. Pero sí que es una lectura más ágil y me atrevería a decir que más entusiasta que otras más recientes. Pronto sabremos que nos cuenta con su nueva obra: Revival. El oficio es innegable, pero el entusiasmo del comienzo sólo está en él. Con Carrie, tenéis un buen ejemplo.

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3 comentarios en Carrie

  1. Me reitero, ya lo he dicho varias veces en otros blogs, no he leído nunca (DE MOMENTO) a Stephen King, porque me da como miedito. Pero lo haré, seré valiente y lo conseguiré jajajajaj.
    BEsos.

  2. ¡No debes tenerle miedo! Probablemente nada tiene que ver el terror de Stephen King con lo que te estás imaginando, y mucho menos con Carrie. Sería un buen comienzo… Muchas gracias por tu comentario, ¡Hasta la próxima!

  3. Me lo he leído dos veces. Y las dos las he disfrutado un montón. El autor consigue hacerte sentir verdadera lástima por la protagonista, y no solo eso, al menos a mí, con ganas de tomar venganza y que pague todo quisqui. :)

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