Gran Fin

El viaje extraño de la verdad

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“Gran Fin”, de monoperro

gran-finEste va a ser un viaje extraño. Lo digo de antemano para que no digáis que no estáis avisados, que aquí, como ya sabéis, el que avisa no es traidor. O bueno, quizás un poco sí, pero esa es otra historia. De lo que aquí vamos a hablar hoy es de una extrañeza, de algo que, en palabras de Jessica Aliaga Lavrijsen (la mitad femenina de Jekyll & Jill) no tenía ni idea de qué era Gran Fin, de qué trataba o qué pretendía. Y así es como empieza este viaje. De lo extraño y de cómo un mensaje, un en apariencia simple contenido no lo es en absoluta por sus ramificaciones que pueden llevar a tocar cada uno de los espacios que nos gobiernan. O que gobernamos. O que es una mezcla entre lo que nos gobierna y lo que gobernamos nosotros. En cualquier caso, y como de viajes extraños se trata esta historia, continuaré diciendo que estoy de acuerdo con la editora. Puede no ser una lectura que reconozcamos a primera vista como lo que leeríamos en primera instancia. ¿De qué habla? De todo. ¿Qué nos cuenta? Pues en realidad lo que parece ser la historia de toda la humanidad. ¿Cómo nos lo cuenta? Como un lenguaje críptico que, a través de una voz que es la nuestra y no lo es al mismo tiempo, desgrana todo lo que nos hemos contado y que no es verdad y cómo, tras ofrecernos a descubrir lo que hay detrás – o lo que aquí llamaríamos Coraza – de una especie de tirar la piel para una construcción completamente nueva basada en todo lo que no nos habíamos dicho o que nos habíamos repetido hasta la saciedad y resultó ser una mentira para mantenernos en una posición de reposo, de distracción, de desconocimiento entre tanto conocimiento, entre tanto “yo sé” sin saber. ¿No he dicho ya que esto iba a ser un viaje extraño? Lo es, eso es cierto, lo que no quiere decir es que todo esto no sea, por extensión, tremendamente interesante.

El Gran Fin llega. El Gran Fin trae la destrucción de todas las instituciones que has creado y que crees que te gobiernan. ¿Qué tal? ¿Qué os parece? Pues eso es sólo la primera página de Gran Fin. Ahora, intentad hacer como que esas palabras no os han dejado con unas ganas de saber mucho más que no las podéis contener. Eso mismo me sucedió a mí. Y como decía al principio que esto va de viajes extraños, ahondando en lo que monoperro ha creado para nosotros, o para él mismo, o para mí, o para todos, resulta que nos veremos inmersos en un viaje – no me atrevo a llamarlo espiritual aunque es la palabra que me viene a los dedos – que nos llevará a nuestro propio centro, al núcleo donde nos escondemos y donde la Coraza – esa metáfora sobre lo que no se muestra aunque creamos que lo hacemos – tiene su mayor fuerza. Cada uno de nosotros podrá entender, una vez leído el libro, cómo el engaño, negarse, no reconocerse, mentir al mundo, es una de las características comunes que describen a la humanidad. Y leed bien que he dicho humanidad, y no simplemente a ciertas personas, porque de eso se trata. De entender que de lo que aquí hablamos es de todos, de un conjunto que el libro, o el autor, o la voz que susurra al autor lo que escribir, nos conmina a entender y a establecer como si no hubiera puntos y finales y sí puntos suspensivos que alarguen el aprendizaje hasta el infinito.

No tengo la suerte de conocer a monoperro, pero me gustaría. Quizás porque en las páginas de Gran Fin he visto cómo de un diálogo puede sustraerse un mensaje que no me esperaba, o quizás simplemente por lo arriesgado de la propuesta. Cada una de las creaciones de Jekyll & Jill convierte sus libros en una especie de estaciones de paso donde pararse a descubrir una parte de nosotros que no nos habíamos planteado. Puede que, de todos, esta sea su creación más extraña, pero también la más directa, como si cada palabra se introdujera por las rendijas de la piel y fuera conformando un nuevo organismo. ¿Palabras vivas, quizás? Una suerte de movimiento el de esta obra que consigue acercar al lector un plano mucho más escondido, como un nivel de consciencia más elevado, o un simple abrir de ojos tan fortuito como necesario. Una vuelta a lo primario sin condicionantes. Una puerta a todo aquello que no nos han – hemos – dicho y que ahora, sea quien sea el que nos habla a través del autor, convierte la literatura, esta vez sí, en un viaje extraño pero en el final completamente certero.

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3 comentarios en Gran Fin

  1. Las antiguas instituciones están en ruinas, dejando emerger lo que había debajo de ellas, como una ciudad genuina para vivir en la autenticidad… inevitablemente… tras benditas lecturas como la de este libro.

    • Gracias por comentar Carmen. La verdad es que este libro abre una puerta que no sabría muy bien cómo describir, pero desde luego es una de esas lecturas muy, pero que muy auténtica. Y necesaria, me atrevería a decir.
      Gracias por comentar.

  2. Reconozco que cuando he visto “monoperro” así, sin leer nada previamente, me he tronchado de risa. Ya sabes que soy muy payasa.
    Pero me has picado la curiosidad con tu reseña.
    Besos.

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